Hay marcas que se leen. Y otras que se escriben a mano.
En Palmanova, Annabel es uno de esos sitios que ya no necesitan presentación. Un restaurante consolidado, con una identidad caligráfica de trazo continuo que no admite atajos. Cada curva tiene que sostenerse sola, aguantar el peso, la luz y la brisa marina, y seguir pareciendo escrita de un solo gesto.
Ese nombre, el que se ve al subir la escalera y el que recibe en la puerta, lleva la firma de RotulDecor.



Hemos diseñado, fabricado e instalado el proyecto completo. El rótulo exterior en dos escalas, que de día se lee por volumen y de noche se enciende sobre el muro de piedra. El isotipo resuelto en tres versiones distintas: iluminado en el mostrador de valet parking, retroiluminado en el interior, mate y sin luz en sala. El portamenús exterior a medida. La señalética interior. Misma marca, distintas soluciones según el punto.
Es un cliente que repite ya que hemos trabajo en sus tres restaurantes Annabel, Bambuu y Siso. Cuando alguien vuelve tres veces, ya no es una obra: es una forma de trabajar juntos.
Ese es el tipo de proyecto en el que llevamos más de 30 años especializándonos. Darle a una marca la imagen exterior que su interior promete.
Annabel ya tiene firma en Palmanova. Se la pusimos nosotros.



